El destino de la Privada de Las Rosas en Oaxaca de Juárez ahora recae en el Congreso local, luego de que el ayuntamiento completara su parte del proceso administrativo y legal para su enajenación.
Un proceso con múltiples actores
La decisión municipal de vender esta vía pública no fue aislada, sino que siguió un trámite extenso que involucró a más de diez instancias federales y locales, como el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales y diversas áreas técnicas del municipio.
El presidente municipal, Raymundo Chagoya Villanueva, ha explicado en diferentes espacios que este proceso se enmarca dentro del proyecto para construir una nueva Plaza Parque, impulsada por la iniciativa privada.
La última palabra es del poder legislativo
De acuerdo con la Ley Orgánica Municipal, el cabildo capitalino no tiene la facultad final para autorizar la venta; esa responsabilidad corresponde a los diputados locales.
El Congreso del Estado debe evaluar la relación costo-beneficio de la obra y decidir si aprueba o rechaza la desincorporación y enajenación de la calle, aun cuando sus determinaciones puedan ser posteriormente impugnadas en tribunales.
Impacto económico y social prometido
Las autoridades municipales han destacado que este proyecto representa la inversión histórica más importante para la capital en años recientes, con el potencial de transformar la infraestructura urbana y fortalecer la recaudación fiscal.
Se proyecta que la construcción generará empleo para más de 3 mil personas de la entidad y que, una vez operando, el centro comercial creará más de 3 mil 800 plazas laborales permanentes.
Un debate sobre desarrollo urbano
La iniciativa plantea interrogantes sobre la conciliación entre los intereses de los ciudadanos y los de los desarrolladores privados, y sobre los beneficios comparativos de un complejo comercial frente a una vía pública residencial.
La Legislatura actual reinicia sus sesiones ordinarias este miércoles, marcando el inicio de su segundo año de actividades.