Los usuarios de redes sociales reaccionaron a una publicación que planteaba la posibilidad de que el gobierno federal investigue presuntos nexos delictivos entre una facción del Cártel de Sinaloa y la dirigencia estatal de Morena.
Opiniones encontradas sobre la investigación
Algunas personas expresaron que, de existir pruebas sólidas que impliquen al gobernador Rubén Rocha Moya y a otros funcionarios con grupos del narcotráfico, debería actuarse en contra por el bien del país.
Argumentaron que este proceder debería aplicarse a cualquier político con acusaciones, sin importar su afiliación partidista.
Escepticismo sobre las acusaciones
Varios comentarios mostraron escepticismo hacia la fuente de la información original, calificando el “abultado expediente” mencionado como un simple documento con cifras y un nombre señalado como culpable.
Un usuario sugirió que el autor de la columna opinó de manera sesgada por un interés económico, usando la frase “le cayó el depósito antes de la quincena”.
Otro señaló al exgobernador Alberto Sánchez Celis como parte de una cadena de mandatarios que, según él, habrían convivido y protegido al crimen organizado en el pasado.
Contexto histórico mencionado
En la discusión, se recordó que en detenciones anteriores de Joaquín “El Chapo” Guzmán, fueron los expresidentes Vicente Fox y Enrique Peña Nieto quienes ordenaron su liberación.
La conversación derivó en un debate sobre la percepción pública y la credibilidad de las acusaciones, con algunos usuarios insinuando que el pueblo no es fácil de engañar.