Fracasos en infraestructura de Oaxaca: ferrocarril con fatal accidente, autopistas colapsadas y obras caras con problemas

La infraestructura terrestre en Oaxaca enfrenta una serie de fracasos que incluyen un accidente ferroviario fatal, una autopista intransitable pocos meses después de su inauguración y una vía costera plagada de problemas, de acuerdo con un análisis que señala continuos contratiempos para los habitantes de la entidad.

Un proyecto ferroviario con desenlace trágico

El Ferrocarril Interoceánico, presentado como una obra emblemática y reactivado en diciembre de 2023 para reconectar Salina Cruz con Coatzacoalcos, terminó en tragedia el 28 de diciembre de 2025 con un accidente que dejó 14 personas fallecidas y 109 heridas. Según la crítica, el peritaje de la Fiscalía General de la República fue manipulado para liberar a los responsables y culpar a chivos expiatorios, dejando sin efecto el viejo anhelo de unir el Océano Pacífico con el Golfo de México, una ruta histórica que incluso el general Porfirio Díaz había inaugurado en 1907.

Una autopista que colapsó rápidamente

La autopista al Istmo de Tehuantepec, anunciada desde el año 2000 y construida de manera fragmentada a lo largo de varias administraciones estatales, fue finalmente inaugurada con “gran alharaca” por la presidenta Claudia Sheinbaum el 24 de enero de 2025. Sin embargo, su utilidad fue efímera. El 20 de junio del mismo año, intensas lluvias provocadas por el huracán “Erick” causaron el colapso del túnel conocido como “El Tornillo”, dejando la obra, cuyo costo se estimó en 45 mil millones de pesos, inservible apenas cinco meses después. Tanto la concesionaria Grupo Carso como la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes han guardado silencio sobre su posible reactivación.

Una vía costera con problemas endémicos

La carretera a Puerto Escondido, que tardó al menos 15 años en concretarse, fue inaugurada el 4 de febrero de 2024 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Salomón Jara. No obstante, desde su apertura presentó decenas de kilómetros afectados por deslaves y derrumbes, problemas que persisten dos años después y han generado cientos de accidentes. La obra, caracterizada como “pésima” y cara debido a sus dos casetas de cobro, también se ha visto afectada por bloqueos de comunidades y conflictos agrarios en la Sierra Sur.

Consecuencias sociales y turísticas

El texto señala que, pese a los problemas de la vía, Puerto Escondido experimentó un boom turístico que lo convirtió en un destino popular, comparándolo con Tulum por los abusos y la gentrificación, atrayendo principalmente turismo mochilero. Mientras tanto, el escenario en las carreteras sigue mostrando cuadrillas de trabajadores, maquinaria pesada y montones de tierra, evidenciando la mala calidad de las obras. El análisis concluye que, a pesar de los discursos y las promesas de distintos gobiernos, los oaxaqueños continúan enfrentando una infraestructura terrestre deficiente que frustra sus anhelos de desarrollo y conectividad.

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