Disputa entre Marina del Pilar y Jaime Bonilla pone en riesgo la unidad de la 4T en Baja California rumbo a 2027

El enfrentamiento abierto entre la gobernadora morenista de Baja California, Marina del Pilar Ávila, y su antecesor petista, Jaime Bonilla, ha escalado a un nivel crítico que amenaza con fracturar la alianza entre Morena y el Partido del Trabajo en la entidad, justo cuando el bloque oficialista se prepara para el proceso electoral de 2027. La disputa se desató tras la filtración de audios que involucran a la mandataria estatal, generando una tormenta política que ya ha provocado acusaciones cruzadas y un intenso debate público.

Audios filtrados y acusaciones cruzadas

Las grabaciones, cuya autenticidad fue reconocida por la propia gobernadora aunque sostiene que fueron obtenidas de manera ilegal y fuera de contexto, muestran conversaciones relacionadas con posibles acercamientos entre Ávila Olmeda y autoridades estadounidenses, particularmente el FBI, después de que le revocaran la visa. Este hecho ha sido duramente criticado por actores políticos opositores, como la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, quien acusó a Marina del Pilar de traición a la patria, y el senador panista Mario Vázquez, quien señaló que la gobernadora está temerosa y ofrece apoyo a Estados Unidos a cambio de concesiones personales.

La presidenta Claudia Sheinbaum, sin embargo, marcó una diferencia entre ambos casos durante su conferencia matutina del pasado lunes, al afirmar que en el de la gobernadora de Chihuahua está demostrada la operación de agentes extranjeros en territorio nacional, lo que calificó como una violación flagrante a la Ley de Seguridad Nacional.

Versiones encontradas sobre el origen de la filtración

Marina del Pilar aseguró que a finales de 2025 aceptó reunirse con personas que le presentaron como presuntos representantes del gobierno de Estados Unidos para abordar el tema de su visa cancelada. Según su versión, el acercamiento fue promovido por Jaime Bonilla y derivó en la difusión parcial de las conversaciones, a lo que calificó como una trampa para perjudicarla políticamente.

Por su parte, Bonilla rechazó tajantemente haber organizado una operación para grabar a la gobernadora, negó haber participado en las reuniones señaladas y cuestionó que alguien recurriera a un adversario político para gestionar un encuentro de esa naturaleza. El activista Jaime C. Martínez Veloz avivó la controversia al publicar en redes sociales que Bonilla está acreditado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos como informante y colaborador del FBI.

El analista Saulo Dávila, de Integralia Consultores, planteó la posibilidad de que el propio gobierno estadounidense estuviera detrás de las filtraciones para aumentar la presión sobre la gobernadora. Advirtió que el caso representa un problema de seguridad nacional que debió haber previsto el Centro Nacional de Inteligencia y señaló como responsable a Omar García Harfuch. Dávila vaticinó que, al igual que ocurrió con el gobernador con licencia de Sinaloa, el gobierno federal podría imponer un marcaje personal a Marina del Pilar para evitar que se fugue o hable más.

Riesgo para la alianza de la 4T en Baja California

La confrontación entre Ávila y Bonilla amenaza con impactar directamente la relación entre Morena y el PT en Baja California, una alianza que ya mostraba fisuras desde el rompimiento político entre ambos personajes. Bonilla confirmó que continuará respaldando a perfiles distintos al grupo de la gobernadora de cara a 2027, lo que anticipa una competencia interna cada vez más intensa dentro del bloque oficialista.

Ricardo Monreal, coordinador de los diputados de Morena en San Lázaro, lamentó que los políticos del movimiento ventilen sus diferencias en público. “Es lamentable porque afecta al movimiento, afecta a los grupos o los partidos a los que pertenece, pero sobre todo afecta a la confianza del pueblo de México que deposita o depositó en este movimiento conformado por el PT, el Verde y Morena”, declaró.

Baja California se suma así a las entidades donde Morena enfrenta escenarios imprevistos, como Chihuahua y San Luis Potosí, donde su aliado el Partido Verde ha decidido impulsar candidaturas propias pese a los acuerdos previos.

Emilio Álvarez Icaza, representante de Somos México ante el INE, comentó que la detención del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, parece un distractor del oficialismo para desviar la atención del caso de Marina del Pilar. Recordó que, mientras la gobernadora reconoció los audios donde incluso negocia información en materia de seguridad, la Fiscalía General de la República y el gobierno de Sheinbaum sacan el tema de Ruffo.

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