Con un marcador de cuatro goles a cero, la selección de Japón logró una victoria contundente ante Túnez en el partido que significó el encuentro número mil en la historia de las Copas Mundiales de fútbol, celebrado en la ciudad de Monterrey.
Dominio nipón desde el inicio
El encuentro, correspondiente al Grupo F, se inclinó a favor del equipo japonés desde los primeros minutos. Daichi Kamada anotó el primer gol al minuto cuatro, con una asistencia de Keito Nakamura. La ventaja se amplió al minuto 31 con un tanto de Ayase Ueda, dejando un marcador cómodo al término de la primera parte.
En el segundo tiempo, Japón continuó su superioridad con un gol de Junya Itō y otro más de Ueda, sellando así un triunfo que les permite ubicarse en la segunda posición del grupo, solo por detrás de Países Bajos.
La reacción tunecina
Por su parte, el combinado tunecino, conocido como las «Águilas de Cartago», no logró reaccionar pese a realizar ajustes técnicos durante el partido. Ni siquiera pudieron conseguir un gol de honor. El entrenador francés Herve Renard, quien asumió el cargo tras la destitución de Sabri Lamouchi, reconoció la superioridad del rival.
«Nos enfrentamos a un equipo que está muy por encima de nosotros»
fueron sus palabras tras la derrota que deja a Túnez como colista del grupo. Las estadísticas reflejaron el dominio japonés, con un 55% de posesión del balón y 10 remates a puerta, frente a solo dos del equipo africano.
Un partido conmemorativo
El partido mil de la historia mundialista tuvo un elemento distintivo: los árbitros, encabezados por el rumano Istvan Kovacs, vistieron uniformes con detalles dorados y un parche conmemorativo de la ocasión especial.
En la próxima fecha del torneo, la selección japonesa se medirá ante Suecia, equipo que viene de sufrir una dura derrota por 5-1 ante Países Bajos.