La República Mexicana presenta un total de 14 mil 653 casos acumulados de miasis causada por el gusano barrenador del ganado (GBG), un parásito originado por la mosca Cochliomyia hominivorax, según datos del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) registrados al 26 de enero. Las especies más afectadas son bovinos, caninos y suinos, mientras que 105 personas han sido diagnosticadas con esta infestación, convirtiendo al ser humano en la sexta especie con mayor número de casos en el país.
Animales y humanos afectados por la infestación parasitaria
Los bovinos concentran la mayor parte de los casos, con 10 mil 308 registros, seguidos por los perros con 2 mil 165. Otras especies también han sido infestadas: cerdos (803), caballos (723), ovejas (396), cabras (81), gatos (51), aves (15), y tres casos cada uno en fauna silvestre bajo cuidado profesional y en vida libre. En el caso humano, se han contabilizado 105 infecciones, principalmente en zonas rurales de Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Yucatán y Quintana Roo.
Los estados más impactados son Chiapas (5 mil 653 casos), Oaxaca (2 mil 364) y Veracruz (2 mil 212), de acuerdo con el GCMA. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural informó que entre el 20 de noviembre de 2024 y el 28 de enero de 2026 se han detectado 2 mil 189 casos en perros, siendo Chiapas el más afectado con 1 mil 99 registros. Actualmente, hay 197 casos activos en caninos distribuidos en 11 entidades: Chiapas (80), Yucatán (42), Veracruz (29), Oaxaca (20), Quintana Roo (8), Campeche (7), Guerrero (5), Puebla (3), Estado de México (1), Tabasco (1) y Tamaulipas (1).
Situación epidemiológica en humanos durante enero de 2026
Según el Boletín Epidemiológico del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, entre el 11 y el 17 de enero de 2026 se reportaron 16 personas hospitalizadas con miasis por GBG. Las lesiones se localizaron principalmente en cabeza, cuello, miembros inferiores, ojos y oídos. Algunos pacientes padecen condiciones de riesgo como diabetes, neoplasia, alcoholismo, hipertensión o enfermedades que causan úlceras en la piel. La mayoría provienen de municipios de Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Yucatán, Quintana Roo y Campeche.
Además, 10 personas reciben tratamiento ambulatorio. Entre ellos, destacan casos en Chiapas, Tabasco, Oaxaca, Quintana Roo y Veracruz, con lesiones en miembros inferiores, cabeza, cuello y tronco. Algunos presentan enfermedades preexistentes como Parkinson, diabetes o hipertensión, y uno se encuentra en situación de abandono social. Hasta la fecha, 101 personas han sido dadas de alta tras mejoría, mientras que 16 permanecen bajo atención médica.
Características y ciclo de vida del parásito
La miasis cutánea es provocada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, una especie de color verde azulado que mide entre 10 y 15 milímetros. La hembra se reproduce una sola vez en su vida, pero puede depositar hasta 4 mil huevos en agrupaciones de entre 12 y 400, generalmente en heridas pequeñas o en zonas húmedas del cuerpo de los animales. Las larvas eclosionan en pocas horas y comienzan a alimentarse de tejido vivo, causando lesiones profundas con secreción serosanguinolenta.
La larva tiene forma cilíndrica, es de color blanquecino y está rodeada por anillos con espinas. En uno de sus extremos posee dos ganchos que utiliza para desgarrar tejidos. Permanece en el huésped entre cuatro y ocho días antes de desprenderse y enterrarse en el suelo para transformarse en pupa. La hembra puede dispersarse hasta 50 kilómetros de su lugar de origen y ser transportada a distancias mayores adherida a vehículos.
Factores de riesgo y medidas de control
El gusano barrenador es endémico en regiones tropicales y subtropicales de América, incluyendo Cuba, Haití y República Dominicana. Las zonas rurales donde se practica ganadería intensiva son las de mayor riesgo. También están expuestos quienes tienen contacto frecuente con animales, personas con heridas quirúrgicas, y pacientes inmunocomprometidos, desnutridos o con diabetes que no perciben el dolor de una lesión.
El Senasica señala que los primeros signos de infestación incluyen un leve movimiento dentro de la herida, la cual se profundiza conforme las larvas se alimentan. Los animales afectados se aíslan del grupo, muestran depresión, falta de apetito y evidencian molestia en la zona afectada. Sin tratamiento, pueden morir entre 7 y 14 días después de la infestación.
Protocolo ante casos de miasis humana
Ante la sospecha de un caso humano, las unidades médicas deben identificar las heridas infestadas, realizar limpieza y desinfección inmediata, y notificar al nivel sanitario correspondiente dentro de las primeras 24 horas. El estudio epidemiológico del caso debe enviarse al correo miasisgbg.humano@salud.gob.mx. Se recomienda recolectar al menos diez larvas de la parte más profunda de la lesión o moscas adultas, en frascos de polipropileno etiquetados.
Los especímenes adultos deben enviarse en seco junto con el formato REMU-F-12 y un resumen clínico al laboratorio de Entomología del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE). El envío debe seguir las indicaciones del “Manual para el Envío y Recepción de Muestras para Diagnóstico” y los “Lineamientos para la Vigilancia Entomológica”.