La avenida Gabriel Avilés, ubicada en el corredor turístico de Acapulco entre las avenidas Cuauhtémoc y Costera Miguel Alemán, enfrenta un grave problema de salubridad tras ser usada como baño público durante años, generando olores fétidos que afectan a peatones y dañan la imagen del destino.
Malestar ciudadano y afectaciones
Quienes transitan o laboran en los alrededores de la zona han expresado su descontento ante la persistencia de los malos olores, que son descritos como insoportables. Un joven identificado como Ernesto, quien cruza desde la colonia Progreso hacia la Costera para asistir a la escuela, declaró:
“Tengo que pasar corriendo por esta banqueta para no vomitar”
.
Las evidencias del problema son visibles en las manchas que se aprecian en las paredes de las jardineras aledañas. La situación se agrava los fines de semana, cuando llegan autobuses con turistas, algunos de los cuales, según testigos, también utilizan el área para sus necesidades fisiológicas para evitar pagar por el uso de sanitarios en establecimientos cercanos.
Población vulnerable y limpieza superficial
Personas en situación de calle y limpiaparabrisas que frecuentan la avenida también contribuyen al uso indebido de las banquetas como retretes. Pese a que personal del Ayuntamiento y de Fonatur realiza labores de barrido matutino que incluyen esta vialidad, la limpieza resulta superficial y no soluciona el conflicto de fondo.
Ante la falta de una solución permanente, vecinos y transeúntes habituales han lanzado un llamado urgente a las autoridades municipales para que procedan con una limpieza profunda del sitio. Argumentan que además de ser desagradable para los locales, esta situación proyecta una mala imagen y una experiencia negativa para los visitantes que llegan al puerto.