La agrupación ecologista Greenpeace México emitió una alerta pública ante los perjuicios sanitarios y ambientales generados por un escape de hidrocarburos que alcanzó las costas de Tabasco tras originarse en Veracruz, afectando arrecifes, vida marina y poblaciones locales.
Composición química del vertido
En un comunicado oficial, la organización detalló que la amenaza a la salud humana deriva de la composición del crudo, constituido principalmente por hidrocarburos, los cuales representan entre el 50% y el 98% de su masa.
Asimismo, se identificaron cantidades diversas de elementos metálicos pesados, entre ellos vanadio, níquel, cobre y hierro.
Sustancias tóxicas identificadas
Greenpeace señaló que el petróleo incluye miles de compuestos químicos distintos que, ante un derrame, pueden ocasionar diversos impactos en la salud.
Entre las sustancias más relevantes se encuentran:
- Benceno: Este compuesto puede ingresar al organismo por vía respiratoria, gastrointestinal o cutánea. Está comprobado que entre el 20% y el 40% puede absorberse a través de la piel. Produce irritación en la piel, ojos y vías respiratorias altas. Exposiciones más prolongadas pueden generar depresión, cefalea, vértigo y náuseas. Es considerado cancerígeno para el ser humano y no existe un nivel de seguridad conocido. Trabajadores expuestos al benceno han incrementado su riesgo de leucemia, mientras que en mujeres embarazadas puede acumularse en el torrente sanguíneo del feto.
- Tolueno: Se absorbe con rapidez por el tracto respiratorio y su absorción dérmica es mínima. Sus principales efectos recaen sobre el sistema nervioso. Puede causar fatiga, dolor de cabeza, irritación de garganta y ojos, confusión mental, debilidad muscular e insomnio.
- Xileno: Genera irritación de garganta, nariz, ojos y tracto respiratorio. Produce efectos en el sistema nervioso similares a los del tolueno. En dosis elevadas puede ocasionar neumonitis y daño renal y hepático.
- HAP: Los hidrocarburos aromáticos policíclicos también están presentes en el crudo. Entre los más conocidos se encuentra el benzo(a)pireno (BaP). Estos compuestos pueden provocar cáncer de piel y de pulmón y, debido a su alto potencial cancerígeno, no existen límites de seguridad recomendados.