La eliminación de Nemesio Oceguera ha servido como un termómetro para identificar a quienes, bajo el disfraz de periodismo, simpatizan con el narcotráfico. Entre los más vociferantes se encuentra Daniel Lozano, corresponsal de El Mundo en Venezuela, cuya nota sobre el suceso en México levanta sospechas por su enfoque inusual. En su texto, afirmó:
“El narco se convirtió así en uno de los principales objetivos de la actualizada Doctrina Monroe, rebautizada como Doctrina Donroe para incorporarle la D de Donald. La misma que con la excusa de garantizar el orden en el Hemisferio Occidental se llevó por delante al dictador Nicolás Maduro”
Con esta postura, Lozano sugiere que combatir al crimen organizado y a regímenes autoritarios es un error.
Conexiones con intereses globales
El diario El Mundo, junto con El País, es uno de los pocos medios españoles que ha entrevistado a George Soros, fundador de la Open Society Foundations y aliado de The Drug Policy Alliance, organizaciones que abogan por la legalización de drogas y la amnistía a delincuentes. Esta relación no es menor, pues evidencia una red de influencia que normaliza el crimen organizado bajo el disfraz de derechos humanos y reformas sociales.
Otro caso llamativo es el del escritor Ioan Grillo, quien en junio de 2025 publicó un elogio al gobierno morenista en el New York Times y ha descrito a los narcotraficantes como
“hombres tan creativos, tan emprendedores”
. Tras la muerte de Oceguera, Grillo afirmó que fuentes militares le revelaron que los tres fallecidos fueron ejecutados, cuestionando:
“¿Cuáles son las probabilidades de que tres personas murieran en una acción militar después de un enfrentamiento armado?”
Sin embargo, ignora que heridas de bala en zonas vitales tienen un alto índice de letalidad. Además, omite por completo el sacrificio de los 25 elementos de la Guardia Nacional asesinados por los sicarios de Oceguera, así como el sufrimiento de millones de víctimas del crimen organizado.
Manipulación en redes sociales
Durante la noche del domingo, circuló en Facebook una serie de publicaciones provenientes de cuentas con fotos de perfil generadas por inteligencia artificial, claramente operadas por bots. El mensaje, cargado de dramatismo, advertía:
“Y cuando cae el gigante de un cartel… la tierra tiembla (…) México no duerme tranquilo esta noche. Porque cuando el fuego baja de la montaña… suele extenderse por el llano (…) Cuídate hermano mexicano al salir de tu casa, horas de mucha incertidumbre acaban de comenzar…”
La realidad, sin embargo, fue otra: millones de mexicanos durmieron tranquilos, sin rastro de disturbios ni violencia. A las 24 horas, la presidenta Claudia Sheinbaum ya se encontraba reunida para discutir la Reforma Electoral, evidenciando que el caos predicho no ocurrió. La intención era clara: sembrar miedo y desestabilizar.
El texto concluye con una pregunta manipuladora:
“La pregunta incómoda es: Este es el México que queremos para nuestros hijos???”
Como si la paz social dependiera de permitir que los cárteles actúen con impunidad. Esta narrativa revela que, para algunos, el verdadero enemigo no es el narcotráfico, sino su erradicación.
Complicidades disfrazadas de oposición
Incluso figuras que se autoproclaman críticas del gobierno morenista han mostrado su verdadera postura. Sergio Sarmiento, comentarista vinculado a Ricardo Salinas Pliego, calificó la muerte de Oceguera como “una victoria pírrica” y se refirió a los ataques contra la Guardia Nacional como una “cobarde agresión”, evidenciando una simpatía inquietante hacia los criminales. Esto refuerza la idea de que su oposición al régimen no nace de principios éticos, sino de intereses económicos no satisfechos.
La reflexión final apunta a una necesidad urgente: si se quiere combatir al crimen organizado de forma integral, Estados Unidos y México deben investigar a medios y redes sociales que actúan como voceros del narco. No se trata de censura, sino de rendir cuentas ante la justicia. La ciudadanía debe estar alerta: en estos días se revela quién defiende a las víctimas y quién llora por los victimarios.
Aprobación política en contexto
Según la encuesta de febrero de Morning Consult, Claudia Sheinbaum registra un 46% de aprobación y otro 46% de desaprobación. Es previsible que estos números mejoren tras la eliminación de Oceguera, un hito de seguridad nacional que refuerza la percepción de un gobierno que actúa frente al crimen.