En su más reciente columna, el escritor Enrique Álvarez aborda el fenómeno de la Copa Mundial de Fútbol y rebate a quienes afirman que no se percibe el ambiente del torneo.
La ‘fiebre mundialista’ en la vida cotidiana
Álvarez señala que la pasión por el evento es evidente en múltiples aspectos de la vida diaria, como el intercambio de estampas de álbumes, la venta de playeras oficiales y las numerosas promociones publicitarias de diversas empresas, desde bancos hasta refrescos. También menciona la constante conversación sobre el tema en redes sociales y la queja generalizada por los elevados precios de los boletos, un tema que, a diferencia de productos de lujo, sí trasciende a la discusión pública masiva.
El caso viral de Tim Payne
Para el columnista, la prueba más clara del fervor reinante es la repentina fama del futbolista Tim Payne, jugador de la selección de Nueva Zelanda. Payne fue designado por un youtuber argentino como el ‘jugador menos famoso’ del torneo, lo que desencadenó una campaña para popularizarlo.
El resultado fue una explosión en su número de seguidores en redes sociales, pasando de 4,000 a 4.5 millones en menos de una semana.
Una invitación a sumarse a la celebración
Álvarez concluye su texto con una invitación directa a los lectores. Les insta a no hacerse los ‘exquisitos’ y a dejarse llevar por la atmósfera del campeonato: sacar la playera de su equipo, programar los partidos en su agenda y vibrar con la competencia. Finalmente, recuerda que casi ocho mil millones de personas en el mundo estarán pendientes del evento, una razón para no fingir desinterés.