Estados Unidos prepara acción legal contra funcionarios mexicanos por vínculos con el crimen organizado

Estados Unidos prepara intensificar la persecución legal contra funcionarios gubernamentales mexicanos acusados de proteger a grupos criminales, según revelaciones de un alto fiscal estadounidense. La acción, descrita como una operación para “triplicar el número de acusaciones”, fue comunicada a los 93 fiscales federales del país por el subprocurador General Adjunto, Aakash Singh.

Advertencia directa desde Washington

Durante una teleconferencia, Singh instruyó a los fiscales para que incrementen las imputaciones contra servidores públicos mexicanos que, según su gobierno, utilizan sus cargos para encubrir a organizaciones delictivas que trafican drogas. El funcionario manifestó de manera explícita que la posible ofensa o humillación que esto cause a las autoridades mexicanas “no puede pensar en nada que le importe menos”, llegando a calificar ese resultado como “la cereza del pastel”.

Contexto de las relaciones bilaterales

Esta advertencia ocurre poco después de que la presidenta Claudia Sheinbaum reportara una “cordial y excelente conversación” sobre seguridad y comercio con el presidente Donald Trump, a través de la red social X.

“Tuve una cordial y excelente conversación con el presidente Trump, reafirmamos el trabajo que estamos haciendo en seguridad y las pláticas sobre comercio. (…)”

Paralelamente, se dio a conocer que la Secretaría de Gobernación gestionó, a través del subsecretario César Yáñez, un cese de hostilidades entre grupos criminales en Chilapa, Guerrero, contactando directamente a los líderes de Los Ardillos y Los Tlacos para permitir la entrada del Ejército.

Expandiendo el coro de acusados

La crónica señala que Estados Unidos ha ampliado su lista de objetivos, pasando de buscar solistas a organizar un “coro” de acusados. Se menciona la entrega de dos coacusados del exgobernador de Chihuahua, César Duarte, y se alude a figuras como Genaro García Luna y Joaquín “El Chapo” Guzmán como ejemplos pasados. Ahora, la ofensiva incluiría a una amplia gama de individuos vinculados, según el texto, a “políticos mexicanos de alto nivel”.

Riesgo político y advertencia final

El análisis concluye con una severa advertencia dirigida a la presidenta Sheinbaum, sugiriendo que confiar en la buena relación con Trump o en cualquier “poder mágico” no será suficiente para evitar lo que califica como una “debacle” jurídica. El texto cita el libro de Eclesiastés para enfatizar que “Dios llama el pasado a cuentas”, insinuando que las acciones pasadas de diversos actores los perseguirán. La pieza finaliza afirmando que “la historia es despiadada” y que “nadie se escapa”.

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