La nueva dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, anunció su compromiso de reorganizar el partido y combatir la corrupción en su interior, al tiempo que rechazó las críticas de la oposición y advirtió sobre la injerencia de la ultraderecha internacional en el país.
Compromiso con la organización y rechazo a la frivolidad
Montiel señaló que una de sus tareas prioritarias será organizar al partido, avanzando en la conformación de comités municipales y dando vida a la estructura de sus 12 millones de afiliados, lo que considera el partido más grande en la historia de México. Reconoció que en “los años y meses anteriores” se vivieron tiempos de “frivolidad” que le molestan, aunque sin admitir errores específicos que pudieran ser usados en su contra.
“No pensamos que todo está hecho”, afirmó la líder morenista, enfatizando la necesidad de fortalecer la organización interna.
Defensa de la soberanía y análisis de Chihuahua
Al referirse a los comicios en Chihuahua, Montiel desestimó las interpretaciones negativas, atribuyéndolas a una narrativa construida por la derecha. Explicó que la complejidad del estado y las dificultades de movilidad influyeron, y cuestionó por qué la oposición panista intentó entorpecer la llegada de los morenistas.
Resaltó que la marcha en defensa de la soberanía, aunque pudo no haber estado a la altura esperada, tuvo el efecto de clarificar la responsabilidad de la gobernadora sobre las actividades de la CIA en su territorio. “La defensa de la soberanía es de todos los mexicanos”, sostuvo, anunciando una serie de asambleas en todo el país para exponer lo sucedido y exhortar a la defensa nacional contra la narrativa de la ultraderecha internacional.
Línea contra la corrupción y autocrítica
La dirigente fue enfática al declarar que no se permitirá la corrupción en los gobiernos del partido, un planteamiento que calificó de autocrítico y de proyección hacia adelante. Afirmó que los candidatos serán evaluados con rigor y que, si no cumplen los estándares, se tomarán decisiones.
“Mi postura es clara: no vamos a permitir la corrupción, nuestros candidatos tienen que ser honestos”, reiteró, conectando esta postura con la reforma al Poder Judicial impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Reivindicación ideológica y visión de futuro
Montiel se reivindicó como parte de un partido de izquierda que abraza el humanismo mexicano concebido por Andrés Manuel López Obrador, un concepto que vincula con el bienestar y la solidaridad. Aseguró que la grandeza del movimiento reside en su militancia y en los logros alcanzados, como la reducción de la pobreza y el fortalecimiento de derechos sociales.
Finalmente, expresó tranquilidad por las perspectivas actuales del partido, destacando la existencia de buenos cuadros, especialmente mujeres, y la posibilidad de ser más exigentes en la selección de candidaturas, a diferencia de los inicios del movimiento cuando había falta de personal.