La discusión del llamado plan B de la reforma electoral permanece paralizada en el Senado de la República, al no alcanzarse un acuerdo entre los grupos parlamentarios de Morena y el Partido del Trabajo (PT). El punto de fricción principal radica en la fecha propuesta para el ejercicio de revocación de mandato, la cual se pretende realizar el primer domingo de junio de 2027, coincidiendo con la jornada electoral federal intermedia.
Fechas en disputa y ajustes en la agenda legislativa
Ignacio Mier Velazco, coordinador de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política, confirmó que la presentación del dictamen ante el pleno se ha pospuesto y será presentado “a más tardar” durante la semana de Pascua. Esta demora es resultado de una nueva reunión de trabajo entre la dirigencia parlamentaria y los representantes del PT, donde persistió el desacuerdo.
El partido aliado, el PT, mantiene su postura de que no debe modificarse la fecha constitucionalmente establecida para la revocación de mandato en 2028. Como alternativa, proponen que, de llevarse a cabo en 2027, el ejercicio se realice en el mes de agosto y no en junio.
“En los mismos términos, se están viendo problemas de técnica jurídica; el partido está claro: el tema de debate de fondo es la fecha, y son temas que se están revisando”, comentó de manera escueta el líder del PT, Alberto Anaya, al salir del encuentro.
Revisión técnica y diálogo con actores externos
Mier Velazco explicó que el proyecto de dictamen continúa bajo análisis en las comisiones correspondientes, enfocándose particularmente en los artículos transitorios donde se concentra la discrepancia. “Estamos esperando que las comisiones están revisando… hemos estado en contacto con gobernadores y con quienes encabezan las juntas de coordinación en los estados para que la revisión puntual al transitorio no viole ni el federalismo ni el municipio libre”, detalló.
Además, el legislador señaló que mantienen comunicación constante con el equipo jurídico de la Presidencia de la República para pulir la redacción de la iniciativa y eludir posibles inconsistencias legales.
Firmeza de la mayoría y expectativas de aprobación
A pesar del estancamiento, el coordinador morenista delineó la ruta legislativa y proyectó que el proceso culminará en la semana de Pascua. “La ruta es sencilla (…) Tiene que ser necesariamente antes de pasar al pleno, en el martes de la semana de Pascua, a más tardar. Puede ser el jueves, sí puede ser”, afirmó. Aunque se abstuvo de dar una fecha precisa, Mier Velazco reiteró su confianza en que la reforma será finalmente aprobada. “De que va a haber plan, va a haber plan”, aseguró.
En una conferencia de prensa, los presidentes de las comisiones dictaminadoras, Óscar Cantón Zetina (Puntos Constitucionales) y Enrique Insunza (Estudios Legislativos), confirmaron que el dictamen está en fase de revisión y que reciben propuestas de diversos sectores, incluyendo gobernadores, partidos políticos, académicos y consejeros electorales.
“Déjenme decirlo así: en lo que estamos haciendo las comisiones dictaminadoras no nos está llevando la premura, el tiempo ni ninguna presión política. Que quede claro, nadie va a presionar al Senado para que dictaminemos de una u otra manera. Con todo respeto escuchamos, sí, argumentos, posturas, posiciones, pero se va a respetar la voluntad de la mayoría en este Senado de la República. En cuanto a esa postura del PT, la vemos como una manifestación democrática y que la han expresado el Partido Acción Nacional y la han expresado otras fuerzas políticas”, dijo Cantón Zetina.
El líder morenista enfatizó que la mayoría oficialista en el Senado es quien define la agenda, por lo que, si bien escuchan opiniones, no aceptarán presiones para modificar su postura.