El diputado de Morena, Carlos Abraham Ramos Sotomayor, presentó un punto de acuerdo en el Congreso de Guanajuato para exigir la remoción del fiscal general del estado, Gerardo Vázquez Alatriste, lo que ha reavivado las críticas sobre la politización del tema de seguridad en la entidad. La iniciativa ha sido cuestionada por carecer de propuestas concretas y por omitir la participación en procesos clave, mientras Guanajuato enfrenta uno de sus mayores retos en materia de paz y justicia.
Políticas partidistas en tiempos de crisis
Los legisladores de Morena han sido acusados de instrumentalizar el debate sobre la procuración de justicia con fines electorales, en lugar de presentar iniciativas legislativas que ataquen directamente la delincuencia o impulsen reformas efectivas. Se destaca que no propusieron candidatos calificados para el cargo fiscal ni participaron en votaciones anteriores, lo que ha minado su credibilidad al exigir ahora un cambio.
“No necesitamos diputados mezquinos que estén politizando el tema más delicado hoy día, con intereses partidistas. Guanajuato enfrenta uno de los retos más importantes de los últimos años, recuperar la paz, y los diputados de Morena solo están pensando en sacar provecho político”, se afirma en el texto original.
Repetición de estrategias del pasado
La crítica se extiende a figuras como Hades Aguilar y David Martínez, quienes supuestamente replican la llamada “fórmula Zamarripa”, consistente en atribuir la responsabilidad de la inseguridad al exfiscal estatal Carlos Zamarripa, exonerando al fiscal federal Alejandro Gertz Manero y al gobierno de Andrés Manuel López Obrador de sus responsabilidades. Esta estrategia, efectiva en el sexenio anterior, ahora es vista como una táctica agotada y carente de soluciones reales.
Descredito como herramienta política
Se señala que el objetivo de los morenistas no es fortalecer la institucionalidad ni mejorar la seguridad, sino desacreditar a funcionarios como Vázquez Alatriste para capitalizar políticamente la inestabilidad. “Ellos desean que el Estado se incendie, para ir a pedir el voto en las cenizas”, se afirma en el artículo, evidenciando una profunda desconfianza hacia las intenciones del partido en el tema de seguridad.