Convergencia regional por Bachelet: los esfuerzos de Lula, Sheinbaum y Boric para impulsar su candidatura a la ONU

Tres gobiernos de América Latina están alineados en torno a la postulación de Michelle Bachelet como próxima secretaria general de Naciones Unidas. Las administraciones de Gabriel Boric en Chile, Claudia Sheinbaum en México y Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil han articulado un respaldo conjunto a la exmandataria chilena, quien gobernó su país en dos periodos (2006-2010 y 2014-2018). Esta coordinación regional fue confirmada recientemente, aunque las gestiones diplomáticas comenzaron meses atrás, según personas cercanas al proceso en Chile.

El papel clave de México y Brasil

Aunque la relación cercana entre Lula y Bachelet facilitó el apoyo brasileño desde un inicio, el respaldo mexicano fue consolidándose de forma progresiva. La decisión de Sheinbaum se concretó de manera definitiva en octubre de 2025, tras una reunión con la exjefa de Estado chilena y con Alicia Bárcenas, ministra del Medio Ambiente de México y también figura con perfil internacional. Durante el encuentro, la presidenta mexicana indicó que el diálogo se centró “en torno a América Latina y el bienestar, y el papel de las mujeres en política”.

Bárcenas fue fundamental en los acercamientos con México debido a sus sólidos vínculos con Chile. Ocupó el cargo de embajadora en Santiago entre 2022 y 2023, además de haber sido secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) durante 14 años, con sede en Chile.

La postulación formal y el respaldo regional

Aunque desde hace años se le instaba a Bachelet a postularse para liderar la ONU, fue en 2025 cuando finalmente tomó la decisión. En las semanas previas a la inscripción, Chile intensificó los contactos con Brasilia y Ciudad de México para asegurar apoyos, con un rol más activo del presidente Boric. En septiembre, el mandatario chileno anticipó en su intervención ante la Asamblea General de la ONU que su gobierno presentaría a Bachelet: “En su liderazgo, las Naciones Unidas podrán recuperar credibilidad, eficacia y propósito ante los desafíos de nuestro tiempo”.

La candidatura fue oficializada este lunes a las ocho de la mañana en Chile, en Nueva York. Minutos después, Boric la confirmó en una conferencia en La Moneda: “Esta candidatura expresa una esperanza compartida, que América Latina y el Caribe hagan oír su voz en la construcción de soluciones colectivas a los tremendos desafíos de nuestro tiempo”.

Competencia y contexto regional

El excanciller y senador José Miguel Insulza expresó su sorpresa al conocer el apoyo de México y Brasil: “Su mayor desafío, de momento, estará en que tiene dos contendores más de América Latina, aunque creo que la más fuerte es Bachelet. No solo por su trayectoria, sino porque ya tiene los votos de México y Brasil que, sumado a Chile, es la mitad de los habitantes de América Latina. Uno esperaría que otros países se adhieran; ojalá, Canadá”, señaló en una llamada telefónica.

En la región, el presidente argentino Javier Milei impulsa a Rafael Grossi, jefe del Organismo Internacional de la Energía Atómica, mientras que Costa Rica podría presentar formalmente a Rebeca Grynspan, actual secretaria general de ONU Desarrollo y Comercio y exvicepresidenta de su país.

Fortalezas y apuestas internacionales

Desde Brasil, se destaca que Bachelet “tiene un currículum y una experiencia claramente superiores a los demás” aspirantes, según una fuente diplomática. Lula ha enfatizado especialmente el hecho de que sea mujer: “Es hora de que la ONU finalmente sea dirigida por una mujer”, afirmó.

La región tiene posibilidades reales, dado que existe una rotación informal por regiones en la selección del secretario general. Los últimos titulares provinieron de Europa, Asia, África y Oriente Medio, lo que abre un espacio para América Latina.

Bachelet cuenta con una amplia trayectoria: dos mandatos presidenciales, liderazgo en ONU Mujeres y desempeño como alta comisionada de derechos humanos. Fuentes chilenas y brasileñas subrayan que está “comprometida con la agenda de reformas” de la organización. Los países impulsores coinciden en que es la figura idónea para “avanzar en dirección a una organización más eficaz, representativa y orientada al bienestar de las personas”, según su comunicado conjunto.

Siguientes pasos y apoyos pendientes

Con la candidatura ya presentada, el siguiente paso es lograr pronunciamientos formales de otros países. Una persona vinculada a las gestiones chilenas indicó que ya se han recibido “buenas respuestas” no oficiales desde que se anunció la postulación hace cuatro meses.

A pesar del impulso de Boric, Sheinbaum y Lula, el respaldo del próximo presidente de Chile, José Antonio Kast, aún no está confirmado. El líder del Partido Republicano ha señalado que dará a conocer su posición tras asumir la Presidencia el 11 de marzo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *