Lejos de ser una impresión personal, la sensación de frío que muchas personas reportan durante esta temporada invernal responde a factores atmosféricos específicos, aunque los datos oficiales muestren temperaturas superiores al promedio histórico. De acuerdo con Jorge Zavala Hidalgo, experto del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC) de la UNAM, las mediciones registradas durante el otoño e invierno 2025–2026 indican que tanto las mínimas como las máximas han estado por encima de lo habitual.
El fenómeno se debe a que la percepción térmica no depende únicamente del termómetro, sino también de condiciones como el viento, la humedad y el grado de nubosidad, los cuales intensifican la sensación de frío sin que necesariamente las temperaturas caigan a niveles extremos.
Cuándo los frentes fríos son parte de lo normal
El norte de México también fue afectado por la reciente tormenta invernal registrada en Estados Unidos, que dejó más de 20 fallecidos, cortes de energía y cancelaciones masivas de vuelos. Sin embargo, el investigador enfatiza que eventos como este forman parte de los patrones climáticos esperados en la región.
En promedio, cerca de 50 frentes fríos ingresan al país cada año, trayendo consigo aire gélido, ráfagas de viento y precipitaciones. Estos sistemas, descritos como grandes ondulaciones en la atmósfera que generan vórtices de escala continental, son esenciales para equilibrar el flujo de aire frío y cálido en el planeta.
Factores que intensifican la sensación de frío
Según Zavala Hidalgo, existen varias razones por las que el frío parece más intenso, incluso cuando los registros no lo confirman:
- La nubosidad constante evita que la temperatura suba durante el día
- El viento acelera la pérdida de calor del cuerpo humano
- Los cambios bruscos entre días cálidos y días fríos aumentan el contraste térmico
“Cuando el cielo permanece cubierto durante gran parte del día, la temperatura máxima no se eleva, y eso genera una fuerte sensación de frío, aunque en términos absolutos no se trate de valores extremos”, explicó.
El papel del cambio climático y las ciudades
Analizando las tendencias de las últimas seis décadas, el especialista destaca que las temperaturas mínimas han aumentado más que las máximas, especialmente en zonas urbanizadas como el Valle de México. Este patrón está vinculado principalmente a dos fenómenos:
- El cambio climático global
- El efecto de isla de calor, generado por la expansión urbana y la disminución de espacios verdes
Paradójicamente, mientras el clima promedio se calienta, ciertos días pueden sentirse excepcionalmente fríos debido a la combinación de sistemas meteorológicos, viento y cielos cubiertos.
Eventos extremos: posibles, pero no frecuentes
El experto menciona el caso de la tormenta invernal de febrero de 2021, que provocó récords de bajas temperaturas en Texas y afectó el suministro de gas en México, como ejemplo de un episodio severo. No obstante, subraya que este tipo de eventos ocurre entre tres y cinco veces por temporada en América del Norte, y no todos impactan de manera significativa en territorio mexicano.